Entrevista con José Luis Fernández, presidente del grupo AUTOSA en La Nueva España el 29 de noviembre de 2024 coincidiendo con el 50 aniversario de la fundación de EXMAIN.

José Luis Fernández fundó en 1974 EXMAIN, su primera empresa.
Cinco décadas liderando el sector del vehículo en Asturias al frente del Grupo Autosa. Un mundo al que llegó casi de casualidad cuando tenía 30 años y que hoy, a sus 80, sigue dándole muchas alegrías. José Luis Fernández (Las Regureas, 1944) habla desde la calma que produce el trabajo bien hecho y el orgullo del deber cumplido. Mira atrás y recuerda los inicios en 1974 de Exmain, su primera empresa y germen de lo que es hoy Grupo Autosa. Un proyecto que lanzó con una ilusión, esfuerzo y trabajo que aún hoy conserva. Pone en valor el importante papel que jugaron sus padres al confiar en una idea que espera en el futuro, legar a sus hijos, José Luis y Diego Fernández Díaz, quienes ya trabajan mano a mano con él en las entrañas del Grupo.
–En Grupo Autosa están de aniversario ya que Examain cumple 50 años ¿Qué balance hacen de estas cinco décadas?
–El balance no puede ser mejor. Empezamos en el sector de la maquinaria industrial con Exmain con unos resultados muy buenos hasta que el mundo del automóvil llamó a mi puerta, un sector desconocido para mí, y creamos Autosa. No fue fácil a pesar de los buenos resultados, sin embargo, siempre estuve rodeado de un buen equipo, que es la verdadera riqueza para el empresariado.
–En estos 50 años ¿Ha descubierto cuál es el secreto de su éxito?
–Sin duda la autodisciplina. Es algo vital. Es difícil montar un negocio sin mantener esa autodisciplina. Desde el primer momento me consideré un empleado más y me dediqué a potenciar y crear empresa. Todos los beneficios iban destinados a mejorar instalaciones sin sacrificar nunca a la empresa. Es como un panal de abejas, si le quitas toda la miel se muere. Otro de los secretos es ofrecer credibilidad a los clientes, a la banca… esto te hace más fuerte porque da confianza y te permite crecer. Ese fue siempre nuestro compromiso.
–¿Qué fue lo más difícil de emprender en el mundo del automóvil en Asturias?
–Hace 50 años era difícil poner en marcha un proyecto empresarial porque no contábamos con los medios de los que disponemos ahora que facilitan mucho las telecomunicaciones, por ejemplo. Trabajar así era una odisea. Sin embargo, la diferencia no la marcan las épocas sino las personas. Somos nosotros los que tenemos que adaptarnos a los tiempos y a las circunstancias. El empresario que no supo amoldarse del pasado al presente ha caído. Con esa visión se sale adelante.
–Sus hijos trabajan mano a mano con usted ¿Qué supone ser una empresa familiar?
–Como padre es una satisfacción. José Luis y Diego están porque han querido, porque les gusta lo que hacen. Por mi parte, he observado siempre que tuviesen aptitudes para ello. Lo están haciendo bien, con sus aciertos y errores, presentes en todas las empresas, pero lo importante es saber afrontar esas horas bajas y aprender.
–Hablaba antes de la importancia que para toda empresa tiene el cliente ¿Qué busca quien acude a Grupo Autosa?
–Nuestro cliente quiere un trato cercano, que se escuchen sus necesidades para ofrecerle aquello que más le conviene y por supuesto el servicio. Todo puede comprarse pero si no hay un buen servicio y no se habla al cliente con claridad poco se puede avanzar. Nosotros podemos presumir de tener clientes desde hace 50 años, que ya son de casa. Eso es mucho más difícil que adquirir otros nuevos.
–Adaptarse a los nuevos tiempos implica en este caso, abrirse a las políticas verdes, con la sostenibilidad como base ¿Cómo las han incorporado en el Grupo?
–Contamos con placas solares en nuestras empresas, tenemos equipos donde se controla todo el consumo para optimizar el rendimiento de nuestros equipos y haciendo obras en nuestros inmuebles para adaptarlos a los nuevos tiempos.
–A lo largo de su dilatada trayectoria ¿ha habido algún punto de inflexión?
–La verdad es que hemos tenido un crecimiento continuado, incorporando nuevas tecnologías. En el caso del automóvil, es un sector con muchas marcas procedentes de diferentes países. La nueva ley d distribución te permite vender tu marca de siempre y tener otras. Esto ha generado un debate dentro de la empresa hasta llevarnos a no meter más marcas y quedarnos con BMW Mini y Motorrad. No queremos dejar de dar un buen servicio.
En su lugar, hemos optado por buscar un refuerzo creando Armor Systems, dedicada a la fabricación de equipos orientados a la protección de los vehículos de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.
–Este año además, firmaban una alianza con Sany, uno de los fabricantes de equipos de construcción y obra pública más importante del sector ¿Cómo valora este paso?
–Nos movemos mucho por ferias internacionales y en este caso, el acuerdo fue iniciativa de mi hijo Diego, una alianza que se fraguó en Las Vegas y que ha supuesto un paso muy importante. Estamos muy satisfechos porque ha sido todo un acierto, ha llegado en el momento justo.
–Este año inauguraban también nuevas instalaciones en León ¿Cuáles son las características de este emplazamiento?
–En León, las instalaciones que teníamos necesitaban un lavado de cara para adaptarlas a los tiempos de hoy. Por ello, decidimos hacer unas nuevas, más modernas, sostenibles, con placas solares, con más comodidades, con puentes grúa y pensando mucho en el trabajador. En los talleres, los mecánicos de hoy son gente joven, cada operario tiene su ordenador, las máquinas se conectan electrónicamente, en definitiva, no se trabaja como antaño. En este caso, estamos muy satisfechos con los resultados porque son naves de características similares a las que tenemos en el polígono de Asipo, con puente grúa y varios portones para que entre la luz y con todas las comodidades para que se trabaje en las mejores condiciones. Al final, quien hace la empresa son sus empleados.
–Reivindica mucho el valor de la plantilla…
–Nuestro mayor éxito ha sido nuestra gente. Tengo un equipo humano muy bueno, una plantilla estable, de confianza y en la que la mujer tiene un peso importante, ocupando muchos puestos de responsabilidad.
–Por su dilatada experiencia en el mundo de la empresa ¿Qué le diría a alguien que esté pensando en lanzarse al sector empresarial?
–Sin duda los animo a apostar por su idea con convencimiento siempre que estén dispuestos a hacer sacrificios por su proyecto. Deben saber que van a trabajar más horas que si fueran asalariados, van a enfrentarse a muchos quebraderos de cabeza pero también van obtener una gran satisfacción.
–De cara al futuro ¿Qué retos o proyectos le quedan al Grupo Autosa por alcanzar?
–En estos 50 años hemos conseguido cosas que nunca nos habíamos imaginado así que me cuesta saber de qué seremos capaces en el futuro. Lo que sí tengo claro es que hay que ser muy flexible, tener cintura y amoldarse a los tiempos. Contar con gente joven y bien preparada es también muy importante para lograr lo que te propongas, haciendo un mestizaje perfecto en las distintas áreas; y estar siempre preparado para lo que pueda venir, ojo avizor a las nuevas tendencias del sector.
–El valor de su legado es evidente ¿Cómo le gustaría ser recordado?
–Quiero que la gente piense en mí como un hombre trabajador, sin grandes alardes, que siempre ha mirado por la empresa, por la gente que trabaja a mi lado y se dedicó a lo que le gustó. Todo se lo debo a mis padres, por inculcarme la seriedad y el valor del trabajo y apoyarme en todos mis proyectos. Es lo que espero haber transmitido a mis hijos. Me haría mucha ilusión que Grupo Examain-Autosa celebrase su 75 aniversario. Es nuestra próxima meta.

